sábado

Saltar con viento en contra

A veces es sencillo encontrar la salida del laberinto. Tanto que dudas si será cosa tuya y nadie más que tú se dé cuenta de que ahí no hay enigma que resolver, que el camino es tan nítido que podrías hacerlo con los ojos cerrados. Y te preguntas si de verdad eres tan rara, o quizás los raros sean los demás, que se complican innecesariamente en lugar de dejarse guiar por el instinto.

En otras ocasiones, todo es tan difícil que te preguntas si algún día estarás preparada para afrontar lo que los demás viven con la ligereza del que respira sin pensar que lo hace. Y tienes serias dudas al respecto, porque todo te recuerda que una es quien es y no quien cree o quiere ser, y que es con eso que es, con sus grandezas, miserias y contradicciones con lo que tiene que manejarse en la vida.

Y ese no pensar lo que se hace se llama "normalidad". Y nadie sabe el valor que tiene hasta que ese equilibrio se tambalea…