lunes

Un verso asonante - An assonant verse

Es difícil explicarme… ultimamente mis palabras se quedan escondidas en un millón de silencios, encerradas a oscuras, aguardando tristemente un resquicio por el que recorrer el precipicio de una mirada. Todo se entremezcla, se mezcla, se confunde. Y todo en mi vida baila al ritmo de esta sinfonía de confusión.
Mientras, el mundo me contempla con incomodidad, y no me cuesta admitir que estoy en la batalla y que veo en la sombra de mi cuerpo mi peor enemigo. Me siento como ese verso asonante que no encaja bien en ninguna estrofa, en ninguna melodía.

Me muero por dentro, lo sé.
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It is difficult to explain myself… lately my words are hidden behind million silences, locked up in the darkness, waiting sadly for a chink to escape and go over the depths of a gaze. Everything is intermingled, mixed and get confused. And everything in my life dances to the music of this confused symphony.
Meanwhile, the world looks at me with discomfort, and I don’t have trouble admitting that I’m into the battle and I see in my own shade my worst enemy. I feel like this assonant verse that doesn’t fit in any strophe, any melody.

I am dying inside, I know.

Brindo por ti, M.

La letra M deriva de mem, que significa "movimiento del agua". De ahí surgió su forma ondulada, de las olas del mar.
Pero anoche me contaron que M. se pasó muchos años enfadado con el Mar, porque le tenía miedo.Un día decidió hacer las paces con él y se pasó 16 horas dejandose mecer por el significado de su nombre, navegando por sus incansables olas hacia ese horizonte lejano. Sintió la libertad tan de cerca que nunca más volvió a temer al agua. Y para no olvidar nunca ese día decidió grabarlo en la piel de su navío.

Una vez, yo tuve la oportunidad de subir a ese navío, y surcar lentamente las aguas e impregnarme de su inspiración y su belleza sugerente. Mientras navegábamos haciendo honor a su nombre, me narró los dibujos de su piel mientras me desnudaba parte de su alma. Vivimos una de romanos, griegos y bárbaros; pasamos por Roma; participamos en la guerra de guerrillas; conocí a héroes como Corocotta; lanzamos jabalina y nos rodeamos de gladiadores. Agotados, me llevó sin rumbo fijo hasta puerto desconocido.Cuando, con la luz del día, llegó el momento de bajar a tierra me sentí tan libre de cualquier espíritu opresor que fui capaz de olvidar los exorcismos del pasado.

M. volvió a soltar amarras. Hoy estoy muy lejos de su mundo, pero, aunque secretos, son muchos los motivos que tengo para brindar por M., por su navío y por la inmesidad de su oceano.

Un puzzle sin piezas

No sé cómo hacer este puzzle que tengo delante. A veces pienso que me faltan piezas, y que las pocas que tengo no encajan. Pierdo la paciencia y acabo por sentarme en el suelo y ponerme a llorar. Ayer le comenté a R. que quizá necesitaría ayuda para recomponerlo. Después de un tiempo no estoy segura de poder completarlo yo sola. Pero tampoco estoy segura de poder completarlo con ayuda.Lo pensaré. Es cierto que todo pasa por algo, pero a veces cuesta descubrir el porqué de ese algo.

Todo es culpa de unos recuerdos que se han quedado resonando con eco…Un pasado que me encantaría coger y colocarle alas para que vuele hasta el infinito y se pierda en otras galaxias. Y con él dejar ir lentamente otras muchas cosas. Seguro que entonces el puzzle no es tan difícil. Y a medida que se vaya completando volveré a pintar la vida de mil colores diferentes y a vestirme de mi esencia para seguir conquistándola. Puede que entonces Dios se acuerde de mi y me envíe un ángel que haga desaparecer la amargura de mi alma y las lágrimas de mis ojos. Y que su fuerza y su paciencia me roben el miedo y me hagan que de nuevo desee estar rodeada de unos brazos que no me hagan temblar.
Pero como no creo en Dios ni en sus ángeles, seguiré intentando encajar las piezas de este puzzle interminable. Porque cuando decides que no quieres pasar el resto de tu vida rodeada de piezas inconexas, quieres que el resto de tu vida comience lo antes posible. Pero la vida, en ocasiones, exige mucho más de lo que estás dispuesta a darle.

Abril, un mes estrellado

Comienza Abril. Muchas cosas que celebrar en este mes: el nacimiento de H., el de mi pequeña (dos años ya), el mío… ¡cuantas estrellas nacieron en este mes!. En una noche despejada y sin luna son visibles a simple vista unas 2.000 estrellas. Seguro que abril me concede una de esas noches, en las que las estrellas se vuelven cuentos y la luna me mece para dormirme. Será mi regalo de cumpleaños, un paseo por el cielo. Una cita con mi estrella. No es la más grande ni la más alta, pero siento que el brillo que tiene lo hace para mí. Por eso es mía.
Ultimamente siento como si alguien me tirara fotos desde el cielo. Quizá sea cierto y ese alguién me las enseñe algún día. Espero que sean bonitas. Quizá debería subir a buscarlas, a lo mejor encuentro en la vía lactea ese camino que tanto estoy buscando: mi camino. ¿Tendré sombra en el firmamento? Esa sombra que tanto escondo a veces para que nadie vea ¿me seguirá? Me gustaría que Abril me hiciera perder la sombra, como a Peter Pan…y encontrar una Wendy asomada a la ventana de su cuarto en una noche estrellada como las de Abril. Y comenzar así el viaje hacia el país de Nunca Jamás…

Un poeta perdido

Me dí cuenta al día siguiente al despertar que la otra noche descubrí a un poeta. Uno de esos que habla Latín y piensa que su vida es absolutamente miserable y no le pertenece. Pero sin embargo empeña su vida en rescatar vida ajenas, quizá muchísimo más miserables. Su tiempo es realmente escaso y a veces intenta hacerle trampas en medio de su caos y de la rápidez con la que ocurren las cosas. Y eso le hace sentirse perdido, o como él dice, desorientado.
Pero estoy segura de que sólo se siente perdido en noches sin luna, como la de ayer, en las que absolutamente nada en la bóveda celeste le ilumina un poquito para hacerle ver que su mayor enemigo es él mismo, y que sólo necesita tiempo – precisamente lo que no tiene – para redescubrir su interior y la excelente persona que lleva dentro.

Como todos los poetas es capaz de emocionarse fácilmente, lo que le convierte, de alguna manera, en alguién delicado y frágil. Quizá también sea capaz de cometer las mayores locuras del mundo sin pestañear. Quizá, quien sabe. Los poetas son así…están llenos de contradicciones, de dudas, de incertidumbres…su vida es un nudo y su alma también. Le gusta cerrar los ojos, preciosos por cierto, y seguir con la mirada las motitas de polvo que quedan dentro, intentando no pensar más allá de ahora mismo, hasta que algo atrae su atención y se despista. Y entonces vuelve a descolocarlo todo, como los niños, intentando encontrar respuestas a preguntas que no tiene.

Ya que la vida le ha arrebatado hace muy poco uno de sus mayores puntos de referencia, deseo que pronto encuentre otras pupilas bonitas en las que reflejarse para calmar así ese dolor tan oculto como secreto y tan profundo como perpetuo, inherente a todos los poetas…precisamente lo que les proporciona esa brutal genialidad.

Llorar

Siempre pensé que sería yo la que ciudaría de H., para evitar que se extraviase por los caminos fáciles, aquellos que enredan a tantos por estar llenos de tentaciones y obstáculos. Pero hoy, hoy las cosas han cambiado. Desde hace varios meses H. me da lecciones constantemente, me sujeta, abre mis ventanas interiores para que pase el aire fresco, me hace caminar de nuevo con la confianza de quien no se detiene ante ningún obstáculo, sintiendome orgullosa de tantas cosas, y como no, me hace llorar. A veces no puedo parar de llorar, como hoy y mis lágrimas salen a borbotones sin que pueda detenerlas, y dejo que caigan por mis mejillas y cuelguen de mi nariz. Me hacen cosquillas… y me alivian tanto. Es que las lágrimas sacan tantas opresiones de dentro.
Algún día tendré que dejar de llorar. Si no acabaré inundandolo todo: mi habitación, mi casa, las calles de mi ciudad, el alcantarillado no dará a basto y provocaré una situación insostenible… Pero como siempre, después de la tempestad, siempre viene la calma…

Nací con unas zapatillas puestas

Es impresionante como el deporte me hace rescatar el valor de las cosas. Una vez más siento que he entrado en contacto con una sustancia extraña y adictiva, que me da fuerzas para buscar incansablemente esa estrella que un día nació para mí y que me hace más persona, mas humilde, más humana…Es impresionante como el deporte sigue, aún después de muchos años, enseñandome valores y principios, respeto y voluntad. El deporte es como ese amigo que un día te encuentras y que no te enseña el camino, sino que simplemente te tiende la mano, invitándote a descubrir, a mejorar, a regresar a ti mismo, a buscar fuerzas donde quizá no las hay y ampliar tu capacidad de superación personal hasta límites insospechados y luchar por conseguir aquel objetivo que parecía imposible, pero que, como por arte de magia, acabas consiguiendo al fin.

Siempre me he sentido privilegiada por haber tenido la oportunidad de descubrir maravillada como el deporte ha cambiado la vida a muchas de las personas que me rodean, y por supuesto a mí misma, ofreciendo al módico precio de una vida medianamente sana, un universo de nuevas sensaciones. Estoy feliz por poder navegar a bordo de este gigante, junto a él, con él. La vida a bordo es sencilla, sin pertenencias ni ataduras, con las únicas exigencias que tú misma quieras imponerte y con el único objetivo de convencerte a tí misma de que el resultado puede ser absolutamente maravilloso.

Nací con unas zapatillas puestas, y espero poder morirme de la misma manera; no quiero dejar de correr nunca, ni de saltar. Es un deseo que me puede, me desordena, me revoluciona, me involucra, me enloquece, me fascina, me conmueve, me ilusiona… y es capaz de tocar dentro de mí eso que sólo él toca…

Ha sido hoy

Hoy, hoy he pasado por delante… por delante de lo que fue mi pasado imperfecto. Y he sido capaz de señalar, rápidamente, sin pensar… se me han llenado los ojos de lágrimas y el nudo que tenía en la garganta no me dejaba tragar. Hoy he roto el hilo delgado que me separaba de la realidad. Ahora estoy dando tumbos sin saber donde me encuentro, saltando entre el limbo de lo real y lo imaginario. ¿todo esto tiene algún sentido? Quizá lo soñé, como la otra noche… no sé, no creo. Esta noche he tenido un sueño mucho más bonito. De ese sí me acuerdo bien…

Observar

Saber observar es tal vez la tarea más bella y más dificil de la vida. Saber observar implica comprender, verse a sí mismo con los propios ojos pero como si fuesen ajenos. Entender y entenderse. Quien sabe observar es libre y nunca se siente solo. Quien sabe observar puede crecer, aprender a no necesitar. Quien sabe observar puede amar, puede disfrutar del vuelo de una gaviota, de la risa de un niño, de la compañía del silencio, puede encontrar una estrella en una charco de agua sucia, puede subir a la luna trepando por una fachada o descifrar el ruido de la lluvia…

Preguntas

Qué pregutas más estúpidas nos hacemos a diario. Y qué sentimientos tan superficiales tenemos… acaso nos preguntamos alguna vez ¿Me perdonará cuando me equivoque? o ¿Me buscará cuando me pierda? Aunque a veces es mejor no preguntar. Hay respuestas que abren cielos y otras que cavan tumbas. Hay silencios en los que cabe un universo entero y calladas por respuesta como agujeros negros que lo engullen todo. ¿A caso alguien sigue aún pensando que el amor es gratis?

Saberse

Un buen día alguien se planta frente a ti, y te devuelve una imagen de ti misma que nada tiene que ver con lo que eres. Una imagen distorsionada, que no se corresponde con lo que tú consideras que es tu realidad. Te cuestiona, te juzga..Te paras un momento, te miras a través de esos ojos y te sientes caer en un abismo. Te buscas, en tu superficie, en tu interior, analizas tu corazón, tu alma, bajas la mirada, respiras hondo…nada…no encuentras ni rastro de lo que esos ojos reflejan.
Levantas la mirada, rota, inocente, y te das cuenta de que estás limpia de toda intención malévola. Sacas fuerzas de coraje y te reivindicas como eres. No necesitas de explicaciones, ni de justificaciones, no tienes que demostrar nada ante un completo desconocido que te encasilla sin haberse tomado la molestia de conocerte antes. Aunque te haya mirado a los ojos. 
Y me alegra más que nunca saber quien soy…definirme…

I loved

I loved so much yesterday ...and so intensely... that today my heart hurts and it is stiff.

Understand...

Looking for that remote and isolated place in the world but within the world, and get there throughout the most difficult but passable way. Always remembering where you go and never forget where you come from. Looking up beyond the horizon. Looking in the vast sky for who you are every day in order to understand what life consists on… and understand that love is maybe something different. It is to understand that you do not mean to appropriate someone’s else heart because it is not yours by contract. You have to earn it every day. Because when someone you love is gone, you try to stop it with your hands, and you also try to get its heart. But it doesn’t work like that. The heart has legs that no one can see.

Y comprender...

 
Buscar aquél lugar remoto y aislado del mundo, pero en el mundo inserto, y llegar a él por un camino difícil pero transitable. Recordar a dónde vamos y nunca olvidar de donde venimos. Alzar la mirada más allá del horizonte. Buscar en el inabarcable cielo lo que somos a diario, con el fin de comprender en qué consiste la vida…Y entender que tal vez amar es otra cosa. Es saber que no pretendes apropiarte del corazón del otro, que no es tuyo, que no te toca por contrato. Debes merecerlo cada día. Porque cuando alguien a quien quieres se te va, intentas detenerlo con las manos, y esperas poder atrapar así también su corazón. Pero no es así. El corazón tiene piernas que no ves.

Si es que algún día llegas...

Algún día te enseñaré a leer mapas. Pero no de esos que tu piensas que conducen a mil sitios con encanto; ni de los que nos hacen seguir corriendo para picar una baliza más dentro del tiempo. Algún día te enseñaré a leer mapas de los que se construyen cada día, mapas que respiran, que sangran con cada camino nuevo que se construye. Son mapas sin papel, llenos de cicatrices, de costuras, donde las encrucijadas suponen momentos inolvidables, inigualables, donde la geografía es, quizá, lo menos importante. Dibujarlos no es fácil, aquí no vale la precisión, sino los latidos, los suspiros, las sonrisas…. Sin identidad, estás perdido. Y no creas, no es difícil perderse, pero es mucho más difícil encontrarse.

Mi mapa tiene muchos tachones, algún que otro puente de grapas, unas cuantas distancias insalvables y bastantes cosas que rediseñar. Pero también algún día, cuando lo descubra, te enseñaré a diseñar la ruta correcta, por los caminos más bonitos, si es que eso es siquiera posible, y si es que algún día llegas…

Is Being Always Half Way

Distance is not only about kilometers. It is also about silence, solitude. It is about the cold in your body, it is about missing someone. It is watching life in perspective, is to value. It is about being conscious that things are not always according to your plans, and they may never be. It is about choosing, giving up. It is also filling your heart with thousands of feelings, crying, be amazed of your own fragility. It is also about being old, or mature. It is about being half way. It is about the world never stopping even a second to allow you watching behind. It is knowing that there is still a big distance between me and the one I want to become. It is about feeling that distance not only keeps people away but also hearts…

Lost Inside

Today I feel lost inside. I’m a messed up kid in this messed up world. I feel hopeless, worthless, confused, sad, tired, and all I can do is wonder, Who do I want to do with my life? I wish I knew. I want to cry. Though it never helps. Never stops the feeling nor answer the question. But at least when I breath deeply after a jag, for a single sliver of a moment everything eases.

Sometimes I don’t want to feel better… this feeling is all I know. The beginning was never easy…

martes

Es sentirse siempre a mitad de camino

La distancia no solo son kilómetros. También es el silencio, la soledad. Es el frío que se te mete en el cuerpo; es echar de menos. Es mirar la vida con perspectiva, valorar. Saber que las cosas no te han salido según tus planes, y que quizá nunca te salgan. Es elegir, renunciar. Es llenar el corazón con mil sentimientos, llorar, sorprenderse de tu propia fragilidad. Es también sentirse mayor, o madura. Es sentirse siempre a mitad de camino. Es sentir que el mundo no se detiene ni un mísero segundo para mirar hacia atrás y cada día me come más terreno, me devora, anula. Es saber que aún hay una gran distancia entre mi y la que quiero llegar a ser. Es sentir que la distancia no sólo separa personas sino también corazones…

sábado

Una vela y unos versos

Cada día, al levantarme, tengo la sensación de que la vida es tan nueva que no sé como enfrentarla. Cada noche, cuando me acuesto, sigo preguntándome como llenar tantos huecos vacíos. Entre tanto, esta tarde he llenado mi cuarto con la luz de una vela. No es la primera vez que busco en su llama las respuestas a mi soledad. Ciertos días no hay que esforzarse mucho por llorar. Basta con perder la sonrisa en algún bache en el camino de vuelta (o de ida) y releer por casualidad unos versos que yo misma escribí. Entonces, de repente, se te cuelan todas esas preguntas para las que nunca habrá respuesta. Y toca respirar hondo y cerrar los ojos para sentir un poco menos.

martes

No te confundas...

No te confundas, detrás de esos ojos hay una gran emprendedora, una luchadora, una futura madre, un corazón que siente, y que algún día cambiará su aspecto atrapada por la rutina. Alguien que lucha por olvidar, por dejar pasar, por perdonar, por identificarse. Alguien que ahora se encuentra sola en este recorrido de aprender lo que puede llegar a ser, ansiosa por descubrir lo que hay un poco más allá. Alguien que escribe cuando amanece sobre sobre Buenos Aires… y anochece sobre París.