lunes

Si es que algún día llegas...

Algún día te enseñaré a leer mapas. Pero no de esos que tu piensas que conducen a mil sitios con encanto; ni de los que nos hacen seguir corriendo para picar una baliza más dentro del tiempo. Algún día te enseñaré a leer mapas de los que se construyen cada día, mapas que respiran, que sangran con cada camino nuevo que se construye. Son mapas sin papel, llenos de cicatrices, de costuras, donde las encrucijadas suponen momentos inolvidables, inigualables, donde la geografía es, quizá, lo menos importante. Dibujarlos no es fácil, aquí no vale la precisión, sino los latidos, los suspiros, las sonrisas…. Sin identidad, estás perdido. Y no creas, no es difícil perderse, pero es mucho más difícil encontrarse.

Mi mapa tiene muchos tachones, algún que otro puente de grapas, unas cuantas distancias insalvables y bastantes cosas que rediseñar. Pero también algún día, cuando lo descubra, te enseñaré a diseñar la ruta correcta, por los caminos más bonitos, si es que eso es siquiera posible, y si es que algún día llegas…