martes
Es sentirse siempre a mitad de camino
La distancia no solo son kilómetros. También es el silencio, la soledad. Es el frío que se te mete en el cuerpo; es echar de menos. Es mirar la vida con perspectiva, valorar. Saber que las cosas no te han salido según tus planes, y que quizá nunca te salgan. Es elegir, renunciar. Es llenar el corazón con mil sentimientos, llorar, sorprenderse de tu propia fragilidad. Es también sentirse mayor, o madura. Es sentirse siempre a mitad de camino. Es sentir que el mundo no se detiene ni un mísero segundo para mirar hacia atrás y cada día me come más terreno, me devora, anula. Es saber que aún hay una gran distancia entre mi y la que quiero llegar a ser. Es sentir que la distancia no sólo separa personas sino también corazones…