¿Por qué aquella noche permanece tan nítida e impasible en mi memoria? Recuerdo que me sentía fuerte, quizá por eso pasó aquella noche, porque yo tenía fuerzas. Después sólo recuerdo que clavé la mirada en la pared y permanecí así un rato, con la pupila inmovil, muda, sin saber qué pasaba por mi cabeza en esos momentos. Sólo recuerdo que aquella noche lloré y maldije y que aquella noche envejecí. Luego inicié un nuevo viaje sin punto de destino, con las fronteras abiertas. Un viaje emprendido desde lo poco que quedaba de mi como mujer…y aun en aquellos lamentables momentos me pregunté si debía ir…
Me declaro la guerra por haberme dejado enfermar de esa manera…y no ser capaz de curarme.