martes

A mi segunda familia

No hace mucho que alguien me señaló con el dedo y me dijo "tu". Al mismo tiempo señaló a otra persona, para mí desconocida hasta ese momento, y dijo "tú también". Sin imaginarlo siquiera acababa de nacer mi segunda familia. Hoy no he podido reprimir las lágrimas comprobando como, a pesar de encontrarnos muy muy lejos, nuestro deseo de seguir juntos nos ha hecho cada vez más fuertes. Juntos nos hemos enfrentado con valentía a horas de sufrimiento, nos hemos perdido, hemos llorado de nervios y emoción y por supuesto nos hemos superado todas y cada una de las veces que hemos vivido estas experiencias. Siempre he recibido de ellos todo lo que necesitaba y más, sin sentirme nunca abandonada ni que ninguno de ellos me fallara.
Por ellos, para ellos y con ellos… hoy tengo un camino que recorrer. Y no me importa lo largo o duro que sea. Porque sé con certeza que lo conseguiremos.
G. gracias por señalarme con el dedo.
J.C. gracias por tu excelente persona.
J.B. gracias por esa primera oportunidad.
A todos, gracias por vuestro espíritu, por haber tenido la valentía de formar esta gran familia y por creer en imposibles. Un gran equipo sin duda! Os quiero.

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