sábado

¿Un reino o una cárcel?

Hace algún tiempo alcé los puentes levadizos de mi castillo para evaluar los conflictos internos de mi reino. Busqué sin éxito fórmulas mágicas, pócimas y vacunas que me evitasen buscar alternativas, enfrentarme a una realidad inevitable que no quería afrontar.Aproveché el aislamiento para limpiar algunos rincones, abrillantar los muebles, colgar nuevos cuadros, decorar paredes, pulir el suelo y tirar trastos viejos e inútiles.
Durante esa época no he sido reina de nadie pero amante de todos; he huido de mi castillo a través de sus pasadizos secretos hasta los más remotos confines del universo sin que nadie se percatara, sólo para llorar; he enterrado en mi jardín las armas de guerra y he dejado escritas con la tinta de mis venas algunas leyes indiscutibles.

Ahora que todo está aparentemente en orden me sigo sintiendo tan cobarde que no me atrevo a bajar esos puentes por temor a no saber, como quien sale de la carcel, a dónde dirigirme. ¿Es posible que este reino me venga demasiado grande…?

No hay comentarios:

Publicar un comentario